
Porque a mi abuela, que salia con sus compañeras de la fábrica y se habían retrazado, del sindicato le pidieron desesperados que no vaya.
Porque mi papá, que nacio gracias a eso, me mandó un mensaje hoy.
Porque a mi se me anudó la garganta, y estuve rara todo el día hasta que me di cuenta porque.
Ni olvido, ni perdón.
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