"La Historia es una casa de muchas habitaciones." Fernand Braudel.

"La Historia es una casa de muchas habitaciones." Fernand Braudel.

Y mi corazón está en el sur del sur, con tizne negro, en la cancha, en el bondi, en el chori, en la fiesta en la calle, en la murga, en el tambor, en la bandera, en mi doble ciudad...y en el camino, en el tren, en la frontera parada sobre la línea, en el andén, conectando dos mundos iguales pero disímiles.

La Plata - Ringuelet - Gonnet - City Bell - V.Elisa - Pereyra - Hudson - Plátanos - Berazategui - Ezpeleta - Quilmes - Bernal - Don Bosco - Wilde - V.Domínico - Sarandí - Avellaneda (combinación) Gerli - Lanús

Arraigo


No quiero cruzar la frontera, es más quiero retroceder al corazón de mi tierra. No quiero que vengas, ni quiero saludarte desde el límite de mi mundo contiguo al tuyo. Mejor así.Mejor distancia, y no me conquistes. Ni el corazón, ni el cuerpo. No vengas a vencerme, ni vencido.No quiero pasar la frontera aunque me aceptes, no me importa cuanto más me parezco a vos que a los de adentro. Yo no soy de tu mundo, no es ésta mi pertenencia.
Demasiado lanusense para La Plata, demasiado platense para Lanús.Haciendo equilibrio sobre la línea de frontera, mi verdadera identidad camina bien.
Y si bajo de mi tren camino por el torcido diagonal hasta el lugar que más se parece a mi tierra andante. Otra vez en la frontera cayendo del cuadrado, ni un lugar ni otro.Siempre en un tercer lugar, pero nunca neutral.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Oferta - Demanda

Pienso escribir sobre otra cosa, la verdad no sé qué decir ni cómo sobre la muerte de Néstor, y a su vez tengo miles de cosas que se me agolpan en la cabeza, otros temas que nada tienen que ver, porque el mundo sigue girando con sus miles de cosas aunque el corazón se detenga un rato más en esa plaza.

En estos días mis abuelas me tiraron una punta, o dos (o sólo una), que me dieron vuelta la cabeza. -"Nena: ¿Y vos ahora, en dónde estás? ¿En oferta? ¿En liquidación? ¿En la mesa de saldos?. Porque yo una vez le dije a tu abuelo: 'mirá que a mi no me encontraste tirada en la mesa de saldos.'."-
Silencio de mi parte, es que no sé dónde estoy...me quedé pensando, mascullando esa idea de estar en algún lado, -"En ningún lado abuela, soy invaluable"-. Eso dije, sí, sí, pero me reí, para mi eso no es cierto. En algún lado estoy.
-"Yo no sé estas chicas qué buscan, salen así sin ropa. Prostitutas vip, no sé que quieren."- Y ahí, unos días después, con otra abuela, en otra ciudad la duda se volvió más grande: No sé que quieren "estas chicas", pero ¿Y yo?.
Yo también estoy expuesta, sí: en exposición, en mesa de saldos o en vitrina, modelo único o producción industrial, no sé cómo ni por qué, pero así parece.
¿En dónde estoy? en oferta, por cuotas, en un baúl, en vidriera...No importa, lo que interesa es que al parecer estoy en mercado, o debería estarlo. ¿Alguien me preguntó si quiero que me lleven puesta o para regalar? ¿Por qué todo se da en términos económicos? ¿También hay que ahorrar acá? ¿Estamos en el 1 a 1, con inflación, cómo estamos?.
Yo no sé que buscan las chicas, ni "estas" ni ningunas, no sé porque no entiendo bien como es esto de estar a la venta o a la compra, no me manejo bien en los mercados, ¿Es por acciones? ¿Tienen tarjeta de crédito?.
Como sea creo que si bien estoy más embarullada que antes algo en limpio se puede sacar.
No soy un objeto por lo tanto creo que defiendo mi humanidad no desnudándome en una revista de domingo para un público de machos machistas, pero ¿Realmente con eso es suficiente? ¿acaso no sigo siendo objeto? Defiendo mi calidad de ser humano desafiando con insultos a todo aquel que por la calle me agrede con sus intromisiones despectivas y peyorativas para la mujer del tipo "muñeca" y más allá. Yo creí que con eso era suficiente, pero no.
Me enfrento a una realidad más cruda y de más dificultosa salida, una mujer me pregunta en qué parte del mercado estoy, en qué mesa, en qué mostrador, si estoy cara o barata. Pero no me pregunta si me vendo o no.
No voy a aceptar como suficiente un razonamiento liso y un tanto desprovisto de inteligencia del tipo: No me prostituyo, es decir entonces no me vendo.
Pretendo ir más allá: más allá sobre mi misma, sobre mi cabeza, no estoy intentando criticar a dos mujeres mayores para hacerme la innovadora, estoy hablando de mi, de mi yo mujer.
No se me preguntó si estaba en "el mercado", eso ya está predicho, supuesto, afirmado, es un acuerdo tácito. Estoy en el mercado, voy a ser adquirida porque ahora estoy vacante o algo así. El hecho de no tener un hombre al lado me vuelve una cosa a la espera de ser adquirida por un sujeto masculino. Me vuelve, ¿o me devuelve?, ¿o me vuelve a mostrar?.
¿Dejé de ser objeto cuando estaba con un hombre?, pero para mi se abren más interrogantes: ¿Finalmente, de quien depende ser objeto o sujeto?, ¿Soy yo sola la que lo determina?, ¿O está también el otro?, ¿Cuánto soluciona que yo me constituya ante mi como sujeto si el otro me ve como objeto?, ¿Cuáles son los flancos de batalla?.
Ya no es suficiente entonces con que no baile desnuda por tv, que no me prostituya, que insulte a quien me objetualiza al azar en la calle, que le ponga los puntos a cualquiera, hace falta más para no ser objeto.
Mientras busco llenar de sentido ese "más" que falta también me canso, me tapo, me cuido, me sonrojo, me manejo como una monja, me vuelvo pudorosa y hasta si me distraigo creo que lo que el otro hace es por mi culpa.
Me censuro como mujer, a tal punto llega el otro que uno se hace cargo.

1 comentario:

Roberto dijo...

Hay un viejo dicho, "El hombre propone y la mujer dispone".
La que elige es la mujer, todo aquel
que se la da de machista no es más que un imbécil creido de su imbecibilidad, por lo de
más seguí
hablando de lo que quieras hay tanto ganso/sa diciendo boludeces
que es bueno escuchar/leer de alguien
que piensa.

Saludos!