"La Historia es una casa de muchas habitaciones." Fernand Braudel.

"La Historia es una casa de muchas habitaciones." Fernand Braudel.

Y mi corazón está en el sur del sur, con tizne negro, en la cancha, en el bondi, en el chori, en la fiesta en la calle, en la murga, en el tambor, en la bandera, en mi doble ciudad...y en el camino, en el tren, en la frontera parada sobre la línea, en el andén, conectando dos mundos iguales pero disímiles.

La Plata - Ringuelet - Gonnet - City Bell - V.Elisa - Pereyra - Hudson - Plátanos - Berazategui - Ezpeleta - Quilmes - Bernal - Don Bosco - Wilde - V.Domínico - Sarandí - Avellaneda (combinación) Gerli - Lanús

Arraigo


No quiero cruzar la frontera, es más quiero retroceder al corazón de mi tierra. No quiero que vengas, ni quiero saludarte desde el límite de mi mundo contiguo al tuyo. Mejor así.Mejor distancia, y no me conquistes. Ni el corazón, ni el cuerpo. No vengas a vencerme, ni vencido.No quiero pasar la frontera aunque me aceptes, no me importa cuanto más me parezco a vos que a los de adentro. Yo no soy de tu mundo, no es ésta mi pertenencia.
Demasiado lanusense para La Plata, demasiado platense para Lanús.Haciendo equilibrio sobre la línea de frontera, mi verdadera identidad camina bien.
Y si bajo de mi tren camino por el torcido diagonal hasta el lugar que más se parece a mi tierra andante. Otra vez en la frontera cayendo del cuadrado, ni un lugar ni otro.Siempre en un tercer lugar, pero nunca neutral.

martes, 27 de septiembre de 2011

Hermano Scioli


Prendí el televisor olvidada de un detalle de la realidad que ese mismo mediodía de ayer mi viejo me había comentado: en el estadio único de la plata un tal Dante se presentó, en una multitudinaria reunión de jóvenes. Dante, "el motivador" me dijo extrañado. El dato lo obtuvimos por medio de una fiel evangelista oriunda de otros pagos que pensaba tomar el Roca para asistir a un evento al parecer importante.
Canal 9 trasmitió en la tarde del domingo el acto ideológico. Estaba Dante Gebel, una mujer que lo acompaña, Montaner que le canta a dios, el amor y lo buenísimo que es se un creyente (no se sabe con exactitud de qué), y el actual Gobernador de la Provincia de Buenos Aires (ahora devenido en hermano) Daniel Scioli y su esposa Karina.
Sin salir de mi asombro escuche las palabras de el motivador (extraña forma de autoproclamarse) hacia Scioli, y lo vi ingresar al escenario. No soporté más y apagué el aparato.
Ya hace un tiempo que estar viviendo esta época preelectoral, ahora extendida por las primarias, me está incomodando. No se trata obviamente de una molestia por la discusión política, si no más bien de una irritación ante la falta de ésta. Si bien estos últimos gobiernos, es decir el Kirchnerismo, impulsaron y reabrieron el debate siento que la época de campaña política lo cierra a un discurso de las camisas y los colores más relacionados con el marketing y el consumo capitalista que con el intercambio de ideas, explicitación de proyectos y lucha de hegemonía.
Lamentable es la impresión que me genera la reiteración de spots publicitarios, afiches, y frases hechas que proliferan desde todos los ángulos políticos. Los siento vacíos y siento como vacían de contenido la instancia electoral. De la cual a su vez cabe aclarar que no tengo una visión muy romántica.
Durante estos años de florecimiento político (me refiero al personal, porque la situación nacional y la adquisición de más años por mi parte fueron parejos) había logrado formarme una visión más benévola sobre el sistema electoral, la existencia del Estado, y demás. Apartando de mi mis arranques más anarcos busqué matizar mis análisis, en parte para poder seguir viviendo, y en gran medida debido al gobierno de Nestor y luego el de Cristina.
Entiendo que si bien no dejan de ser una expresión política burguesa, que sostiene el sistema capitalista y se/lo legitima a través de un sistema político que no permite una real elección, fueron los mejores gobiernos que pudieron ser dentro de este marco...y en cierta medida si bien participan de la misma jaula se encuentran bastante en el límite (a veces) empujando las paredes flexibles.
Pero esta época de colores y frases pseudo religiosas que apelan a un sentimiento totalmente irracional e infundado como el "creer"(que además no se sitúan claramente bajo ningún color religioso), me enfurece.
Me enoja, pero no sólo lo percibo en esta fuerza política...me enojan esas camisas mil veces pensadas por un asesor de imagen (???), ya me resulta irritante la existencia de semejante ser...cuando la política se vuelve frase hecha se vacía, vierte su contenido en la nada, se niega a sí misma.
Del color político como metáfora de ideología, perdimos mucho en el camino, y llegamos a color literal del partido. Y como trasfondo (por fortuna) se discuten posicionamientos y proyectos.
La pregunta para mi es, ¿Por qué se diluye el contenido y se lo entrega mal digerido al electorado?¿Qué ganancia tiene entregarnos una mala síntesis al mejor estilo show de una puja entre proyectos?...de algunos partido que se enuncian apolíticos me resulta totalmente evidente la respuesta, pero ¿Por qué si se arribó a un debate interesante que prometía mayor complejidad a futuro se retrocede de esta forma?.
¿Qué piensan Altamira y Castillo cuando ven sus publicidades que retoman claramente la lógica del Chapulín Colorado? ("Oh! y ahora ¿quién podrá ayudarnos? -Yo, el Chapulín Colorado")
¿Qué busca el hermano Scioli con invitarnos tan efusibamente a creer no se sabe en qué?, ¿Y cuando usa la canción de Montaner proponiéndonos ser unos boludos alegres que creen en dios, el amor, en vos, en mi y en ti? Por fortuna la presidenta se abstiene de hacer este tipo de cosas, pero a su vez participa del mismo espacio partidario...y eso no sé si puedo digerirlo.
De seguir con esta sensación no creo que vaya a votar en las elecciones, me veo menos moderada ultimamente pero reconozco que me siento incómoda, defraudada, me juzgo ilusa y no me complace para nada este nuevo mapa.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Amor de tarde - Mario Benedetti



Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

viernes, 2 de septiembre de 2011


"Irónicamente, pues, el propio concepto de los derechos humanos abrió la puerta sin querer a formas más virulentas de sexismo, racismo y antisemitismo. En realidad, las afirmaciones generales sobre la igualdad natural de todo el género humano dieron lugar a aserciones igualmente globales sobre la diferencia natural, produciendo así un nuevo tipo de adversario de los derechos humanos, más poderoso y siniestro incluso que los tradicionalistas. (...) En estas nuevas doctrinas biológicas, la educación o los cambios en el entorno nunca podrían alterar las estructuras jerárquicas inherentes a la naturaleza humana. De las nuevas teorías biológicas, el sexismo era la menos organizada políticamente, la menos sistemática intelectualmente y la menos negativa emocionalmente. Después de todo, ninguna nación podía reproducirse sin madres, (...) no era posible excluir del todo a las mujeres. Por lo tanto, era posible reconocerles cualidades positivas que podían ser importantes en la esfera privada. (...) Cada vez era más frecuente representar a las mujeres como totalmente disímiles desde el punto de vista biológico; se convirtieron en el <sexo opuesto>." 1

Pensando sobre este y algún que otro texto más: ¿Las exclusiones son totales?. Más allá de proyectos (y realizaciones pasadas) de exterminio total o de exclusión total real, me refiero a la Solución Final nazi implementada y también a los planes alternativos como el de reubicar a toda la población perseguida, judíos en su mayoría, en Madagascar.
¿Se segrega totalmente, o bien, se reubica en la trama de relaciones? Y en caso de ser reubicados, ¿Será a través de la formación o educación para este nuevo rol o lugar a ocupar que se completa el proceso? Vuelve a mi la idea de Durkheim sobre la educación, como instrumento de consenso en una sociedad que tiene que lograr ahogar las expectativas de los sujetos a fin de que el choque con la realidad material no produzca una insatisfacción tal que no permita el curso natural de la sociedad jerárquica: educar para que cada uno ocupe su lugar, y en lo posible no sólo no presente resistencia si no que tampoco perciba razones para hacerlo.
Por fortuna creo imposible generar tal grado de adormecimiento. Pero no descarto estas ideas para pensar puntualmente el rol de la mujer, como forma de incluir para excluir.
Hoy (intuyo que antes también) la realidad de las mujeres es altamente heterogénea, y el siglo XXI conlleva grandes transformaciones en el plano de los derechos y los roles. ¡Transformaciones que celebro!, pero...
Tengo algunas dudas sobre hasta donde da la cuerda, porque creo que hay cuestiones que no están sueltas como perro sin collar, si no más bien engañosamente estiradas.
Para estas elecciones primarias la gente de Proyecto Sur (me resulta particularmente raro de ellos) empapeló la estación de trenes de la ciudad de La Plata con unos carteles de Victoria Donda (de los cuales sólo encontré digital el que posteo, que de los dos es el más recatado), dos motivos diferentes y una sola estética: en el centro del mismo ni la cara de Victoria, ni la pancarta, ni nada de importancia política a mi juicio, en el centro la demostración más banal de que es una mina.
De estos carteles me surgieron dos dudas, o pensamientos opuestos que me parecen ambos por igual posibles: o bien debo preguntarme sobre el lugar que elige Victoria para ocupar en la política, un mundo que recientemente comienza a dejar de ser exclusividad de lo masculino; o en su lugar debería saludar el desparpajo con el que elige ser en la política, la naturalidad y el despojo de todo prejuicio, porque a la vez que puede reprochársele posar cual objeto bien dotado habría que interrogarnos sobre si no es en realidad una capa que la tiene clarísima. Quizá está tan segura de quien es que no necesita taparse y evitar ser la mujer que es, de la forma común en última instancia en que lo es; quizá sea más libre que aquellas que se tapan para no ser, o que no se note.
No lo sé, también pienso que hay un intermedio seguramente entre posar objetivándose y reduciendo la ideología que la sustenta como militante, y usar trajecito que es lo más próximo a ser un hombre más entre los políticos...
Me genera muchas dudas porque en el fondo, ahora que lo escribo, veo que culpar al cartel y al escote de la posible objetivación y deslegitimación del discurso de Victoria sería aún peor que publicitar una agrupación política jugando con la voluptuosidad de sus integrantes. Sería justificar el accionar de una sociedad que si bien parece caminar hacia un mayor grado de entendimiento de las preocupaciones de género, le hace falta largo trecho.
Otra cuestión medio rara respecto de este discurso en imágenes es la referida a la búsqueda de un perfil de votantes, ya no diré militantes o adherentes, porque parece más bien dirigido a conseguir votos flotantes que hagan número. ¿Qué votos son los que desea un movimiento político?¿Dónde guardan los ideales vectores de su lucha mientras corrompen su propio discurso en campañas que rozan lo chistoso?...
No sé si algo más me quedó por no entender de todo esto, o bien si aclaré algún aspecto...





1 Lynn Hunt, La invención de los derechos humanos: Por qué fracasaron los derechos humanos pero a la larga acabaron triunfando, Pág. 192-193.







miércoles, 27 de julio de 2011

Sentar cabeza

Venía en el tren temprano y me encontré leyendo un cartel "ceda el asiento"... las mañanas me resultan buen barco para soltar la costa y divagar (si es que no estoy durmiendo). "Sentarse" pensé.
"Asentamiento" de ahí directo a la dicotomía "nómades-sedentarios", y un poco más allá..."sentar cabeza".
Dejarse en un lugar, poner fin, dar por terminado el viaje, llegar a destino, bajar del tren, cesar el movimiento...para mi sólo sinónimos de muerte, o al menos muerte en vida.
Pero no se "sienta" mi cuerpo, se "sienta" mi cabeza. Se corta mi pensar, se aquietan mis dudas, se disipan mis incertidumbre (no por hallar respuesta, si no por quedarse mudas), se encierran mis utopías, se termina la cuerda de mi. No más piolín en el carretel, punto. Se debe sentar cabeza.
Es lo deseable: luego de la tempestad de la juventud, del desenfreno sin sentido, corresponde sentar cabeza. Y es en este punto "la pareja" (heterosexual, duradera, y blah) la que pone el asiento. Se termina la plenitud y se entrega hasta la cabeza.
No deja de sorprenderme cuantos recovecos tiene el hablar común, cotidiano, eso que no damos vuelta y repetimos. Acostumbradxs a que nos "conquisten" en cuerpo y alma como si fuésemos un continente inexplorado merced de alguna potencia colonial (lo que obviamente implica genocidio y despojo, además de marcada disparidad), también aceptamos amar con ladrillos premoldeados de palabras que alguien más ordeno bonita y convenientemente para la ocasión...y como si todo eso fuera poco buscamos detener nuestra cabeza, volverla sedentaria, ¿Buscando la calma de no sentir el peso de nuestro propio cráneo? Pienso...si detengo mi cabeza, y la apoyo en la almohada no siento que me pesa, no percibo como se anuda mi cuello ante alguna idea o un recuerdo...
Podría ser cómodo, pero yo prefiero el gusto de lo volátil.

domingo, 17 de julio de 2011

Libertad de expresión

Todo bien con Fito y su brutalidad, pero...
En estos días enloquecidos de elecciones y porcentajes surgieron variadas lecturas, en particular yo creo que se subestimó la capacidad del Pro. Pero más allá de esto que es tema a parte, quiero hablar de la lectura controversial de un músico.
Se lo defendió, y a través de él se criticó a todo un colectivo, o al menos a un partido político. Tengo unas dudas en principio: convengamos que si a mi se me ocurre decir que tales o cuales votantes me dan asco es muy probable que a nadie le importe, porque no soy figura pública y además porque mi opinión no es difundida por un diario de gran tirada vinculado con el gobierno nacional. Ahora bien, si Fito elige decir algo tan fuerte, porque es lo que opina, y el diario Página 12 decide publicarlo en lugar privilegiado. Y además contamos con el interés constante de un cúmulo de medios y políticos en manchar la gestión nacional a todo costo, ¿Tan ingenuos han sido Fito y los editores? ¿Tengo que pensar que yo soy una luz y por eso me doy cuenta de que un comentario así es blanco fácil? ¿Hay derecho a ser tan impulsivo?
Entiendo también que Fito es un músico y no un político, por lo cual no tiene porque tener una visión moderada o más amplia (menos en caliente) de los resultados electorales. Pero no es un tipo cualquiera, y lo sabe.
Si opina y lo publican, ¿No se pregunta sobre las consecuencias? Si habla, lo publican y es fácilmente vinculable con un partido político, ¿No debió preguntarse sobre las consecuencias que traería para este partido y sus candidatos? ¿Hasta dónde su manera bruta de decir lo que opina porque le pinta, no perjudica a lo que suponemos quiere defender?...tanta ingenuidad roza la pelotudez y tiene olor a mala leche, a mi me hace ruido.


Otro punto de esta expresión me parece aún más grave. No hace falta decir que me enerva escuchar de boca de tanto golpista xenófobo hijoeputa, entre otras bellas cualidades, acusaciones temibles como "fascista". Creo que no tienen derecho a decir que el comentario de Fito Paez es facho, autoritario, pero no porque piense que hay que defenderlo. No se trata de que yo opine que no es así, si no de que los acusadores no tienen el culo limpio (no encuentro forma más clara de expresarme).
Es por eso que no apoyo el comentario del músico, me parece fuera de lugar, demasiado impulsivo, no lo comparto y me enoja que un partido completo (incluyendo a sus pseudo simpatizantes, o próximos) tenga que poner la cara por el exabrupto de un tipo que le pinto salir a bardaerla. Porque creo que cuando uno es parte, o parece ser parte, o puede ser visto como parte, de un colectivo debe cuidarse un poco. No hablo de censura, pero al menos matizar un poco los comentarios, o si tenemos tanto huevo como para bardearla así hace falta que nos hagamos cargo.
Más allá de lo desubicado del comentario, también lo creo facho. Tan facho como Carrió diciendo que la gente en la calle le dice "Me dan asco, que los maten", facho como Solanas refiriéndose a la calidad de los votos según la región y la capacidad económica de los votantes, facho como pensar que las plazas K se llenan por el chori, la coca y la boludez intrínseca a la gente morocha, facho también como creer que los votantes de Macri están confundidos, o votan un color (facho y superficial, autocelebrativo, achatante)...Facho, y lo digo porque si no ¿Con qué derecho puedo yo tildar de hijoeputa a Pino si defiendo a Fito Paez? Que la medida sea la misma, yo no quiero tener el culo sucio y hasta ahora no me he casado con nadie. Acercarse (o que eso parezca) a una agrupación política implica responsabilidades mutuas, tengo que estar segura de aceptar las contradicciones del colectivo como propias y bancármela, y tengo que cuidar mi espacio también y no andar por ahí bardeándola porque ahora no soy sólo yo, si no todo lo que represento o quieren hacerme representar.

viernes, 17 de junio de 2011

Amor ideológico parte I (ya veo que esto acá no termina)

Un amigo me pasó el link, después de haber divagado sobre la relación entre el amor y la política, o más bien entre el amor y la ideología. Nos preguntábamos si es posible terminar una relación por ideología, si es posible salir en mi caso con un chico de la juventud radical (si es que eso existe, o mejor con un pibe de franja morada), si uno se enamora de la postura ideológica del otro.
"Amor fascista, amor conyugal, amor romántico"
En particular esta nota de un conciudadano lanusense es algo tibia...nosotros al menos propusimos cuestiones más radicalizadas.
Pero leyendo algunas descripciones de Emiliano Galende sobre los tipos posibles de amor me atacó una idea, o más bien una duda de esas existenciales o retóricas: ¿Existen existencias no políticas? ¿Es posible concebir un ser no ideológico? ¿Hay algún aspecto de la vida humana que carezca de posición?... A mi juicio es un rotundo no, pero a veces sé que pierdo el hilo en la realidad de calles, bondis, cursadas y demás.
Toda relación social tiene un sentido, una dirección, un matiz, y una postura que la conforma así y no de otro modo.
Amores fascistas que conocemos, amores conyugales que resultan poco alentadores más próximos a contratos frente al estado que al compañerismo, amores románticos que en general es a lo que aspiramos (entiéndase por romántico no un cúmulo de flores y bombones, si no el amor como impulso)... pero así como estos tipos puros posibles de amor son ubicados en relación a ideologías nacidas en el marco del capitalismo (o al menos de la dualidad comunismo-capitalismo) surge una duda algo desalentadora de las propias relaciones amorosas: ¿El amor esta preso del sistema capitalista? o más verdaderamente una preocupación personal, ¿Mi amor es capitalista?.
Intuir el amor como mercancía en el mundo actual va mucho más allá de una interpretación burda de la realidad prostibularia. Un paso más también devela que son innumerables las veces en las que el amor es entendido como producto, o en su defecto como productor.
La industria de los enamorados tiene una forma, se pretende que "el amor" tenga una determinada expresión, generalmente relacionada con una serie de productos de consumo material. Pero eso no es lo más preocupante, o no al menos para quien es desafecta a ese marketin san velentinero de azúcar y cosas rojas (¿Acaso este color demuestra el carácter revolucionario del amor?).
Lo más molesto es encontrarse ante la sutil pero aplastante posibilidad de que así como el capitalismo produce objetos de consumo material relacionados con millones de cosas, y produce objetos culturales intangibles de orden ideológico que rigen las relaciones sociales el amor que logra escapar de los bombones pueda no estar escapando de la jaula flexible (hermoso concepto de Carlo Ginzburg probablemente empleado a mi gusto y antojo) ideológica del capitalismo moderno.
Resulta fácil reconocer los amores "fascistas" de tinte totalitario y violento, los amores cansados medio pelo, y enamorarse de los amores románticos...libres, más allá del matrimonio, que no se rigen por preceptos religiosos, que parecen al margen de todo sojuzgamiento, pero ¿Hasta dónde realmente uno ama como se le antoja? ¿Cuánto hay de religioso en lo que creo ateo? ¿Hasta dónde mi mente divaga tranquila pensando en el otro amado sin que medien los cánones que me dicen cómo es amar y ser amado?.
A pesar de todo este merengue mental que uno supone podría llevarme a un puerto más amplio me encuentro amarrada en la monogamia y en el "muy libre todo pero no da que andes por ahí haciendo cualquiera porque eso no es quererme y respetarme"...

lunes, 30 de mayo de 2011

Haga su comentario, si es que quiere...tampoco voy a andar por ahí dando órdenes.

Anónimo Anónimo dijo...

El programa 678 tiene una lógica fascista que consiste en escrachar a quienes no opinan o piensan igual que ellos. Por otra parte es una verguenza que utilicen un canal del estado (de todos) para este tipo de programas.

Malena.

sábado, 28 mayo, 2011

Suprimir
Blogger Iliria dijo...

Malena no creo que la lógica que le atribuís al programa sea así, o no al menos de forma tan tajante...es verdad que tiende (sobre todo los informes) al escrache, pero no es constante y también se desarrollan debates que van más allá de esto.
Por otro lado referido al adjetivo que utilizás creo que a los fines de resultar insultante perdés en el camino el tino. Ya sea por desconocimiento o por intenciones de generar urticaria empleas el termino "fascista" de forma errónea.
Los fascismos son movimientos nacidos en el seno europeo, podría decirse que constituyen para su momento una derecha renovada. Esta renovación consiste en tomar en gran parte estrategias hasta en entonces propias de la izquierda, esta derecha reconoce que ya no es posible gobernar sin las masas y desarrolla así una forma corporativa de representación que las incluya (obviamente siempre manteniendo una distancia que les resulte suficiente como para no perder el rumbo deseado por la dirigencia).
Estoa regímenes autoritarios recortan las libertades individuales y apoyan su legitimidad en discursos que retoman la tradición y a la vez prometen futuros prósperos de superioridad étnica, cultural, económica, militar, etc. según cual analices.
En la actualidad el término fascista es utilizado más allá de estos límites, situación totalmente entendible en principio derivada del movimiento antifascista.
Dicho movimiento nació como respuesta principalmente al régimen Nazi, dado que si bien el fascismo italiano molestaba la centralidad de Alemania era más preocupante en el mapa europeo.
Los antifascistas se postulaban como herederos del iluminismo (racionalidad) y a los fascismos como componente irracional. Pero lo que genera más amplitud en la utilización del termino 'fascismo' es la institución de la guerra civil española como estandarte antifascista. En rigor Franco no fue un dictador facho, si no más bien uno de corte tradicional (cosa que no lo mejora, ojo no me malinterpretes).
Por último respecto de la utilización del canal estatal creo que es un tema muy complejo y no me siento capacitada para sentenciar si es positiva o no la inclusión de este tipo de programas...es probable que a mi no me moleste por la cercanía (en ocasiones) ideológica. Pero dejame decirte que hay una deferencia que me resulta fundamental:
Cuando cada uno de nosotros piensa, interpreta, acciona, opina, elige, lo está haciendo desde un lugar. Febvre, gran historiador fundador de la escuela de annales, decía que la ciencia no se hace en una torre de marfil. Y por tanto que hay que ser honestos y decir desde dónde la hace cada uno.
Uno no vive en el éter, uno es un montón de cosas y habla (o lo que sea) desde su marco. Un marco ideológico, tenga este nombre o no.
Creo que programas que explicitan claramente (tanto que son víctimas de agravios por ello) su marco ideológico son mucho más respetable que los que se ocultan bajo un manto de objetividad. Cualquiera que haya estado en contacto con las Ciencias sabrá que el supuesto de la objetividad se encuentra desde hace tiempo en franca decadencia.
Agradezco tu comentario y el hecho de que lo hayas firmado, pero como comprenderás se repite en este intercambio el mismo conflicto. Vos sabés de mi desde dónde hablo, quién soy con nombre completo y real, qué cosas hago y demás; en cambio yo le contesto a un nombre que no remite siquiera a un blog y que desconozco más allá de las acotadas palabras que eligió dejarme.


Saludos para vos y también para Daniel!


Eva.

lunes, 30 mayo, 2011

Suprimir

miércoles, 25 de mayo de 2011

678 y la vuelta del debate real

Hoy volvió el real (de verdadero y hasta de realesa) debate al programa de batucada intelectual de la tv pública.
Reconozco que ultimamente anduve muy enojada con ese espacio porque sentí que se estaba devaluando la discusión. Quisiera primero exponer mis razones:
Cuando uno conoce las herramientas de crítica de discursos, cuando uno conoce algo de todo eso que nos da libertad se abre un panorama de palabras y actos que comienza a mirar con recelo.
Pero estas herramientas son tan útiles para unas construcciones de sentido como para otras, con el mismo arsenal que derruimos la visión tradicional de la historia en clase ( en mi caso ), desmontamos el andamiaje ideológico de la nota de clarín, criticamos un comercial machista, y retrucamos a un profesor retrógrada...con esas herramientas desarmamos nuestro propio discurso, y así nos volvemos frente a quienes esa primera vez nos ofrecieron la masa y el cortafierros de la razón. Creo que cuando el proceso estaba creciendo la producción del programa, cual maestra a la que el grado se le fue de las manos, arrugó ( no así el panel que supo quejarse reitaredas veces ). Cambió el eje, y empobreció la discusión.
De pronto nos encontramos con que nuestro principal adversario era una señora rancia y decrépita que ya no corta ni pincha ( por suerte ). Pasamos de discutir y desarmar para construir discursos complejos intentando dilucidar dónde se aloja el poder real, a refutar con argumentos pobres el discurso aún más pobre de una doña como podría ser mi abuela, o la señora de en frente.
Hoy en cambio creo que el programa retomo el hilo que tanto necesitaba este momento, después de todo se acerca velozmente el instante electoral y no debería tomarnos atontados por razonamientos y oposiciones complacientes. No bajemos el nivel de confrontación, no discutamos paupérrimamente, los oponentes desmerecen la batalla ideológica porque son herederos de la política noventosa de Menem sentado con Susana hablando de su fama latin lovera, pero no nos sumemos, no nos agachemos para quedar en esa altura. Mientras nos reimos de los delirios místicos de Carrio y las brutalidades de Olmedo, Del Sel y Macriboy acumulan poder. Nadie es tan ingenuo como parece.