"La Historia es una casa de muchas habitaciones." Fernand Braudel.

"La Historia es una casa de muchas habitaciones." Fernand Braudel.

Y mi corazón está en el sur del sur, con tizne negro, en la cancha, en el bondi, en el chori, en la fiesta en la calle, en la murga, en el tambor, en la bandera, en mi doble ciudad...y en el camino, en el tren, en la frontera parada sobre la línea, en el andén, conectando dos mundos iguales pero disímiles.

La Plata - Ringuelet - Gonnet - City Bell - V.Elisa - Pereyra - Hudson - Plátanos - Berazategui - Ezpeleta - Quilmes - Bernal - Don Bosco - Wilde - V.Domínico - Sarandí - Avellaneda (combinación) Gerli - Lanús

Arraigo


No quiero cruzar la frontera, es más quiero retroceder al corazón de mi tierra. No quiero que vengas, ni quiero saludarte desde el límite de mi mundo contiguo al tuyo. Mejor así.Mejor distancia, y no me conquistes. Ni el corazón, ni el cuerpo. No vengas a vencerme, ni vencido.No quiero pasar la frontera aunque me aceptes, no me importa cuanto más me parezco a vos que a los de adentro. Yo no soy de tu mundo, no es ésta mi pertenencia.
Demasiado lanusense para La Plata, demasiado platense para Lanús.Haciendo equilibrio sobre la línea de frontera, mi verdadera identidad camina bien.
Y si bajo de mi tren camino por el torcido diagonal hasta el lugar que más se parece a mi tierra andante. Otra vez en la frontera cayendo del cuadrado, ni un lugar ni otro.Siempre en un tercer lugar, pero nunca neutral.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Siendo

¿Cómo el pasado puede ser presente y futuro si es pasado? Siendo.
En algún momento las palabras se desatan y todo corre , y ahí nos vemos en un tiempos sin linea, donde no es verdad que no es nuestro porque no nacimos, porque no vivimos, nos pertenece y quizá es más nuestro tiempo que este mismo que así se presenta, se es presente.
No hay un tabique que divida lo que no viví de lo vivido. Somos sólo uno, y eso nos compone. El pasado no se termina, se extiende hasta el presente y nos atraviesa; nos traspasa como si no tuviéramos cuerpo, nos ata con mil hilos, somos una única maraña llena de cosas nuevas, llena de cosas viejas, con cosas que son otras de otro tiempo y también son estas, conectadas.
Cuando algo en el presente se moviliza, cuando una nueva situación se presenta también se despiertan viejas cosas, cosas que nunca dejaron de ser, sólo estaban dormidas, tapadas, ocultas por mil razones. Cuando 30.000 razones hacen nacer nuevas realidades ese submundo se destapa, reaparecen las mil razones que miraron a otro lado ayer queriendo volver a apartar la mirada, pero esas razones no son sólo lo grande y bruto de una sociedad, son miles de expresiones, son también miles de temores propios y ajenos, pero cercanos.
No basta con desarticular grandes dispositivos de poder, no es suficiente con limpiar las fuerzas violentas, no funcionan solos los mecanismos de terror. Ahí estamos todos, respondiendo del otro lado, volviendo o no a despertar los mismos sentimientos. Cortando las relaciones solidarias en el barrio, en el trabajo, en la familia. Acatando un plan que siquiera sabemos si es el que buscamos pero nos convertimos en su base indispensable.
Nunca más es decir ni un paso atrás. Ni un paso atrás de grandes cosas, pero también de las más nimias, ni un paso atrás de hacer, de amar, de conocer, de estudiar, de ir, de cuidar, de sanar, de acompañar.

1 comentario:

Roberto dijo...

Ilira, somos más los que proponemos
cambiar hacia un futuro mejor, donde los
pocos resentidos y hambrientos de
poder sucio, se retuercen de odio.

Saludos!